Total Pageviews

Tuesday, March 22, 2016

La Morada de Dios!


"Un día le pedí a Dios instrucciones
para vivir en esta tierra...


Dios acercó su voz a mi oído y me dijo:
Sé como el sol: levántate temprano.
Sé como la luna, brilla en la oscuridad.
Sé como los pájaros, come, canta, bebe y vuela.
Sé como las flores, enamoradas del sol,
pero fieles a sus raíces.


Sé como la fruta, bella por fuera, saludable por dentro.
Sé como el día, que llega y se retira sin alardes.
Sé como el oasis, da tu agua al sediento.
Sé como la luciérnaga, aunque pequeña
emite su propia luz.


Sé como el agua, buena y transparente.
Sé como el río, siempre hacia adelante.
Y por sobre todas las cosas…


Sé como el cielo: La Morada de Dios!."

Tuesday, March 8, 2016

Medalla-Cruz del Abad San Benito de Nursia: historia, significado y oraciones.


La Historia:
San Benito de Nursia,  nació en Italia (480-547) . Fundó la orden de los Benedictinos, además es considerado como el padre del "Monacato occidental"  que es la vida en Monasterios, en  donde se hacen tres promesas: La Primera: abandonar todas sus posesiones personales con "Voto de Pobreza, Segunda: el "Voto de Castidad" y Tercera: una vida monástica obedeciendo al Abad con "Votos de Obediencia".
 La “Regla de San Benito” vino a ser la base de la organización de muchas otras  comunidades religiosas.
San Benito había estado viviendo como un ermitaño en una cueva durante tres años, famoso por su santidad, cuando una comunidad religiosa llegó a él después de la muerte de su abad y le pidieron a Benito tomar su relevo.
Algunos de los “monjes” no me gustó este plan y trataron de matarlo con pan y vino envenenado. Cuando San Benito hizo la señal de la cruz sobre estas cosas, supo que estaban envenenados, por lo que la copa se  cayó  y se rompió,  un cuervo se llevo el pan envenenado que los monjes trataron de dar a San Benito.


La Medalla de San Benito:
Es muy importante saber que la Medalla de San Benito,  es un "Sacramental" reconocido por la Iglesia Católica con gran poder de exorcismo y de liberación de las influencias demoníacas.
Como todo lo sacramental, su poder no está, en ser una medalla bonita y bendecida, que contenga una oración inscrita en ella. Su verdadero poder radica en Cristo mismo, quien le otorga a la Iglesia y por el fervor  de quién usa la medalla.
Significando que ¡Actúa mediante la Fe!.


Recordemos: "Y hacía Dios milagros extraordinario por mano de Pablo de tal manera que aún se llevaban a los enfermos los paños o delantales de su cuerpo y las  enfermedades se iban de ellos y los espíritus malos salían"  (Hechos 19,12).


También recordemos el poder que dejó Cristo sobre sus apóstoles: "Todo lo que aten en la tierra quedará atado en el Cielo y todo aquello que desaten en el Tierra quedará desatado en el Cielo." (Mt 18,18)...  es un poder que confirió Cristo sobre su Iglesia para que así todo lo que decreten en favor del rescate de las almas y es reconocido por Cristo como una buena Obra.






Simbolismo de la Medalla de San Benito:

Sabemos que San Benito tenía una profunda fe en la Cruz y hacía milagros con el signo de la cruz. Esta fe  y especial devoción a la Cruz fue transmitida a las generaciones venideras de los  Benedictinos.

La devoción a la Cruz de Cristo  dio lugar a la acuñación de medallas que llevaba la imagen de San Benito sosteniendo una cruz en alto en su mano derecha y su Regla para los monasterios en el otro lado. Por lo tanto, la Cruz siempre ha estado estrechamente asociado con la medalla de San Benito, que a menudo se refiere como la Medalla-Cruz de San Benito.


En el curso del tiempo, se realizaron otras adiciones, tales como la petición en Latín en el margen de la medalla, pidiendo que por la presencia de San Benito y además ser fortalecidos en la hora de la muerte.
En algún momento de la historia le colocaron una serie de letras mayúsculas alrededor de la gran figura de la cruz en el reverso de la medalla. Durante mucho tiempo se desconocía el significado , pero en 1647 se encontró un manuscrito que data de 1415 en la Abadía de Metten en Baviera, dando una explicación de las letras. Son las letras iniciales de una oración en latín de
"Exorcismo contra Satanás".




La Medalla del Jubileo de Montecassino.
El diseño de esta medalla fue producido en Archiabadía de San Martín, Beuron, Alemania, a petición del prior de Montecassino, Muy Rev. Bonifacio Krug OSB (1838-1909).
Desde ese momento, la Medalla del Jubileo de 1880 ha demostrado ser muy popular.
La medalla se hizo bajo la supervisión de los monjes de Montecassino, Italia, con motivo del 1400 ° aniversario del nacimiento de San Benito.
No existe, en efecto, medalla alguna que posea tan maravilloso poder conferida por Cristo y ninguna tan altamente estimada por la santa Iglesia como lo es la
Medalla de San Benito.


DESCRIPCION DE LA MEDALLA

FRENTE:





 Lleva la imagen de San Benito, que está  de pie, con el hábito lógicamente ya que era religioso. En su mano derecha sostiene la cruz, símbolo de la salvación de los cristianos.

En la mano izquierda de San Benito muestra "La Santa Regla" para los monasterios que bien se podría resumir en las palabras del prólogo exhortándonos a "caminar en los caminos de Dios, con el Evangelio como nuestra guía".

 En un pedestal a la derecha de San Benito esta la imagen de una copa envenenada, destrozada cuando él hizo la señal de la cruz sobre ella.



 En un pedestal a la izquierda se representa un  cuervo a punto de llevarse una barra de pan envenenado que un celoso enemigo había enviado a San Benito.



Por encima de la copa y el cuervo están inscritas las palabras:
-“Crux Sancti Patris Benedicti” 
       (Cruz del Santo Padre Benito).

 En el margen de la medalla se representa la leyenda:
-“Ejus en obitu nostro praesentia muniamus” 
(Permite que en nuestra muerte, 
ser fortalecido por su presencia).

-
Debajo de sus pies son las letras: 
EX SM CASINO MDCCCLXX 
(Desde santo Monte Cassino, 1880).

 - EL REVERSO:



La parte trasera de la medalla está dominada por una gran cruz.
Empezando por la parte superior, en el sentido del reloj,
y alrededor del borde, aparecen las iniciales de
la oración de exorcismo:


V. R. S. (Vade Retro Satána):
                 "Aléjate Satanás"
N. S. M. V. (Non Suáde Mihi Vána):
                    "No me sugieras vanidades"
S. M. Q. L. (Sunt Mála Quae Libas):
                     "Cosas malas son las que tú ofreces."
I. V. B. (Ípse Venéna Bíbas):
                     "Bebe tú propio tu veneno."


                 "Que el Demonio no sea mi guía.
                     Retírate Satanás.

                 No me sugieras vanidades.

            Cosas malas son las que tú ofreces.

                 Bebe tú mismo tu veneno. Paz."





LA PROTECCIÓN DE LA MEDALLA.



1. Destruir la brujería y todas las demás influencias diabólicas e   inquietantes.

2. Para impartir protección a las personas tentado,
    engañado, o atormentados por espíritus malignos.

3. Para obtener la conversión de los pecadores
    en la Iglesia Católica, sobre todo cuando están
    en   peligro de muerte.

4. Para servir como una armadura contra la tentación.

5. Para destruir los efectos del veneno.

6. A fin de asegurar un parto oportuna y saludable para los niños.

7. Para ofrecer protección contra las tormentas y rayos.

8. Para servir como un remedio eficaz para las dolencias
    corporales y un medio de protección contra
    las enfermedades contagiosas.

CÓMO USAR LA MEDALLA
1. En una cadena alrededor del cuello;
2. Unido a uno de rosario;
3. Guardado en el bolsillo o en el bolso;
4. Colocado en coche o en la casa de uno;
5. Situado en la base de un edificio;
6. En el centro de una cruz.




LA MEDALLA-CRUZ DE LA BUENA MUERTE.

Cruz de la muerte feliz.
Este crucifijo es conocido como "La cruz de la buena muerte", no sólo debido a las propiedades de exorcizar la medalla y la imagen del cuerpo de Cristo, sino por el patrocinio especial de San Benito en base a su muerte. El Papa San Gregorio el Grande 
(c ca. 540-604) describe su fallecimiento en su Diálogo:

Seis días antes de dejar este mundo que él dio órdenes para que su sepulcro se abriera, y al instante cayó en una fiebre intermitente, que lo quemaba, y cuando ya la enfermedad aumentaba día a día, en el sexto día mandó a sus monjes a llevarlo al oratorio, donde recibió el Cuerpo y la Sangre de Cristo nuestro Salvador, y su débil cuerpo después de haber sostenido las manos de sus discípulos, se levantó con sus propias manos y las levantó hasta el cielo, y como estaba en modo orante, entregó su espíritu.

Una indulgencia plenaria se concederá en las condiciones habituales para alguien que, en la hora de su muerte, bese, acaricie, o haga otra reverencia al crucifijo, y encomiende su alma a Dios.


ORACIÓN PARA PEDIR LA PROTECCIÓN 
DE SAN BENITO.
Santísimo confesor del Señor San Benito; 
Padre y jefe de los monjes, amado del Señor 
y poderoso en milagros.

Padre bondadoso para todos los que te invocan.

Yo te pido que intercedas por mi ante el Trono del Señor 
por nuestra santidad, por nuestra salud del alma, cuerpo y mente.

Destierra de nuestra vida, de nuestra casa, las asechanzas 
del maligno espíritu.

 Líbranos de toda mentira y engaño, de chismeríos y maledicencias , de malas lenguas y hechicerías.

Pídele al Señor, que remedie nuestras necesidades espirituales,
 y corporales.

En todo tiempo extiende tu protección sobre mi y sobre todos los míos del poder del mal.

Ruega por mi a fin de que viviendo según la ley del Señor, merezca ser hallado digno de recibir la eterna recompensa.

 Por Jesucristo nuestro Señor! 

 Pídele también por el progreso de la santa Iglesia Católica;
 y porque mi alma no muera en pecado mortal, 
para que así confiado en Tu poderosa intercesión,
 pueda algún día en el cielo, cantar las eternas alabanzas.
 Amén.

Jesús, María y José los amo, salva y protege a nuestros hijos, nuestras familias, nuestras vidas, nuestras naciones y nuestras almas. Amén


Rezar tres Padrenuestros, Avemarías y Glorias.


NOVENA BREVE.

 Rezar durante nueve días consecutivos la siguiente oración:

Oh San Benito, mi protector bondadoso y de cuantos van a ti en sus apuros.
 Intercede por mí a Dios para que alivie mis sufrimientos y dificultades que ahora me agobian, rechaza por la poderosa intercesión de la Cruz todo mal que puedan dirigir contra mi persona o contra las personas de mi familia.
 (Pida aquí la gracia que se desea obtener)
 Te lo pido con toda confianza.

 Padrenuestro, Avemaría y Gloria

Poema-Oración
Con la traducción al castellano de las letras y palabras que componen el exorcismo que figura en la Cruz de San Benito, un autor anónimo ha compuesto el pequeño y hermoso poema-oración siguiente:

El sol de la Santa Cruz sea mi faro y mi luz,
y el demonio tentador no sea mi conductor.
¡Retírate, Satanás y pompas y vanidades
no me aconsejes jamás porque sólo son maldades
y venenos los que das! ... ¡Bébetelos tú, si te place!









BENDICIÓN DE LA MEDALLA DE SAN BENITO.


Según el Monasterio Benedictino de la Santa Cruz, las medallas de San Benito pueden ser bendecidas por cualquier sacerdote, no necesariamente un benedictino; así se desprende de la instrucción dictada en tal sentido por la Iglesia de Roma el 26 de Septiembre de 1964.

Si el sacerdote al que tu acudas con la medalla para que la bendiga no conoce  —es raro que suceda— la siguiente fórmula específica para dicha bendición, basta con que la imprimas y se la lleves tu mismo, porque de ninguna manera tal sacerdote puede negarse.

Bendición y Exorcismo de la medalla de San Benito
Exorcismo.

Oficiante: Nuestra ayuda nos viene del Señor.
Portador de la medalla: Que hizo el cielo y la tierra.
O: El Señor esté contigo.
P: Y con tu espíritu.

O: Yo exorcizo esta medalla por Dios Padre + Todopoderoso, que hizo el cielo y la tierra, el mar y todo lo que en ellos se contiene.
 Que todo el poder del enemigo, todas las fuerzas y asaltos del demonio, toda tentación diabólica, sean destruidos y expulsados de esta medalla.
 Que aquellos que la usen gocen de salud del alma y del cuerpo. En nombre de Dios Padre omnipotente y de Jesucristo, su Hijo y Señor nuestro y del Espíritu Santo paráclito y en el amor del mismo nuestro Señor Jesucristo, que ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos por medio del fuego.

P: Amén.
Bendición
O: Señor, escucha mi oración.
P: Y llegue a ti mi clamor.
O: El Señor esté contigo.
P: Y con tu espíritu.

Oración

O: Oremos. Dios Todopoderoso, dispensador de todos los bienes, te suplicamos que, por la intercesión de San Benito, bendigas esta medalla a fin de que el que la use y practique buenas obras, merezca obtener la salud del alma y del cuerpo, la gracia de santificarse y las indulgencias que nos son concedidas. Que pueda, con el auxilio de tu misericordia, rechazar todas las acechanzas y engaños del demonio y presentarse, un día, santo e inmaculado ante tu presencia.

P: Amén.

Seguidamente, el oficiante rocía la medalla con agua bendita.


Santísimo confesor del Señor San Benito,  protege a nuestros Hijos, nuestras Familias, nuestras Vidas, nuestras Naciones y nuestras Almas. 
Amén!







-